El Observatorio de la Cámara de Comercio de Córdoba encendió las alarmas tras constatar una fuerte retracción interanual en corredores comerciales y shoppings. El ticket promedio cayó cerca de 25 mil pesos respecto al mes anterior y la gran mayoría de los locales no alcanzó sus metas de facturación.
La recesión golpea con dureza al sector mercantil de la capital provincial, que cerró el quinto mes del año con indicadores marcadamente negativos. Según el último informe del Observatorio Comercial de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC), las ventas minoristas sufrieron una caída del 21% en unidades durante mayo en comparación con el mismo período del año pasado. El escenario es igual de complejo en lo que respecta a las ganancias de los empresarios del sector: la rentabilidad retrocedió un 22% interanual. La tendencia a la baja tampoco encuentra alivio en la comparación mensual, ya que frente a abril, el volumen de unidades comercializadas descendió un 5% y la rentabilidad se achicó otro 10%.
El impacto de la crisis se tradujo de forma directa en el bolsillo de los consumidores y en las expectativas del sector. El ticket promedio de mayo se ubicó en $124.000, mostrando una caída sensible frente a los $148.700 que se promediaban el mes anterior. Ante este panorama, el desánimo es generalizado en las peatonales y centros de compras: apenas el 9% de los comerciantes logró cumplir con las expectativas de venta que se habían trazado para este período. En medio del desplome generalizado, las únicas excepciones que lograron mantener cierta actividad positiva fueron los rubros de electrónica, informática, accesorios de moda y artículos deportivos.
Finalmente, el relevamiento de la CCC expuso un fuerte cambio en las conductas financieras de los cordobeses a la hora de pasar por la caja. La tarjeta de crédito se consolidó como el método de pago más utilizado por los clientes para financiar sus consumos, seguida de cerca por el uso de las billeteras virtuales. En la vereda opuesta, el uso del efectivo y la tarjeta de débito quedaron relegados como las alternativas menos elegidas por la comunidad, ratificando el desplazamiento definitivo del dinero en mano frente a la necesidad de estirar los pagos o apelar a plataformas digitales.

Más historias
Frente a la mora crediticia: bancos piden al BCRA flexibilizar normas para refinanciar deudas de familias
Recuperación con matices: Indumentaria y cines impulsaron el consumo, pero cayeron los bienes durables
Mercado laboral: la brecha salarial y la falta de perfiles técnicos dificultan la cobertura de empleos