El intendente de Córdoba admitió graves errores en los sistemas de control estatal luego de que se revelaran los lazos del femicida con la administración pública. Confirmó que le exigió la renuncia a Ricardo Moreno, defendió la purga de empleados y cruzó a la oposición por “carancheo”.
El intendente Daniel Passerini rompió el silencio este viernes al aire de El Show del Lagarto y enfrentó el sismo político e institucional que sacude al Palacio 6 de Julio tras el brutal femicidio de Agostina Vega. En una declaración de fuerte impacto, el mandatario capitalino eludió las justificaciones burocráticas y asumió el costo de la desatención estatal que permitió la contratación en el área de Tránsito de Claudio Barrelier, el único imputado por el crimen. “Hay que reconocer que el sistema de controles falló, la Municipalidad falló y yo soy el máximo responsable, me tengo que hacer cargo y tomar decisiones”, sentenció Passerini, visiblemente afectado por una tragedia que mantiene angustiada a la comunidad.
El jefe comunal detalló el trasfondo de las drásticas determinaciones tomadas a contrarreloj para frenar la crisis. Confirmó que el mismo domingo, al tomar conocimiento de los vínculos del asesino con la estructura de punteros oficiales, intervino de forma directa: “Le pedí que el concejal no continúe”, precisó respecto a Ricardo Moreno, el dirigente peronista que había viabilizado el ingreso de Barrelier como becario. Asimismo, Passerini defendió la avanzada legislativa para implementar de forma obligatoria el narcotest y la exigencia de presentar certificados de antecedentes penales cada seis meses —y ya no cada cuatro años— para la totalidad de la planta municipal. Por otra parte, justificó el accionar del Ejecutivo al señalar que durante su gestión ya fueron cesanteados 119 empleados, aprovechando para recordar que 91 de ellos habían ingresado entre 2003 y 2007 bajo la administración de Luis Juez.
La onda expansiva del caso ventiló una serie de irregularidades que el intendente prometió auditar de manera rigurosa. Tras el crimen, Passerini reveló haber recibido más de 200 mensajes denunciando a personas con condenas vigentes prestando servicios en diversas áreas de la Municipalidad, ante lo cual aseguró estar cruzando datos para proceder a las bajas correspondientes. Al ser consultado sobre la situación de la hija de Ricardo Moreno —quien figura como empleada desde 2021 con sueldos superiores al millón de pesos pero sin funciones claras—, adelantó que tomará decisiones individuales sobre los casos de «hijos de» que salieron a la luz. Finalmente, defendió las actuaciones sobre Wachitas Bar (el local vinculado a la mujer que le facilitó a Barrelier el automóvil Ford Ka negro utilizado en el hecho), aclarando que el comercio ya arrastraba tres clausuras previas y que el expediente completo fue remitido de inmediato al fiscal de la causa.

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