El acusado de 29 años, que operaba contra adolescentes de Deán Funes, ya tenía una condena de 2019 y enfrentó nuevos procesos en febrero de este año. La Justicia investiga cómo lograba coordinar delitos de extrema gravedad desde su pabellón.
La desarticulación de la red criminal que operaba desde el penal de Sierra Chica expone una preocupante brecha en el control de internos con antecedentes por delitos sexuales. El imputado, cuya identidad se mantiene bajo reserva, cumplía una pena de seis años por abuso sexual con acceso carnal dictada en Lomas de Zamora. A pesar de su historial, el delincuente logró montar una estructura de captación de menores que operaba a través de redes sociales en Córdoba.
Las pruebas recolectadas por la Policía de Córdoba y fuerzas bonaerenses confirman que el sujeto no detuvo su actividad delictiva incluso mientras esperaba nuevas sentencias este mismo año. La fiscalía de Deán Funes busca determinar ahora la responsabilidad de las autoridades penitenciarias en la facilitación del acceso a tecnología, elemento clave para que el recluso pudiera someter a las 13 víctimas identificadas hasta el momento.

Más historias
Masiva convocatoria en la cuarta Marcha Federal Universitaria
La comunidad universitaria prepara una marcha histórica contra el ajuste nacional
Siniestro en barrio Autódromo: Un joven herido tras el incendio de un local comercial