La detección de 245 recién nacidos afectados por el consumo maternal de sustancias en tres años expuso serias fallas en la contención sociosanitaria y puso en alerta a las autoridades provinciales.
La creciente incidencia del síndrome de abstinencia neonatal en los centros de salud de Córdoba se consolidó como un severo problema de salud pública y desarrollo social. Según cifras oficiales del Ministerio de Salud provincial, entre 2022 y 2024 se confirmaron 245 casos de lactantes expuestos de manera directa al consumo de estupefacientes durante el período de gestación. Las estadísticas relevadas por las maternidades locales reflejan que la cocaína y sus derivados constituyen el principal factor de riesgo, presentes en el 78% de los cuadros diagnosticados, seguidos en menor proporción por la marihuana, el policonsumo y las benzodiacepinas.
El fenómeno presenta un fuerte sesgo urbano, dado que el 97% de las asistencias médicas por esta condición se concentran en las maternidades de la capital provincial. Ante un incremento del 142% en la detección de embarazadas con consumo problemático de sustancias psicoactivas, especialistas e instituciones demandan la implementación de un protocolo nacional unificado de actuación. La propuesta contempla esquemas obligatorios de notificación clínica, seguimiento interdisciplinario a largo plazo para los niños afectados y la creación de espacios sanitarios territoriales de acompañamiento terapéutico no estigmatizantes para mujeres en situación de vulnerabilidad.

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