En un acto cargado de simbolismo en su ciudad natal, San Francisco, el gobernador Martín Llaryora anunció la creación de un fondo de $2.000 millones para blindar a las escuelas técnicas cordobesas. El mandatario advirtió que «asfixiar» la educación tecnológica es un ataque directo al corazón de la industria nacional y comparó la situación actual con la crisis del 2001.
El escenario no fue casual: el IPET N° 50 «Ing. Emilio F. Olmos», colegio donde el propio gobernador se formó como técnico. Allí, Llaryora denunció que la Nación redujo las partidas para el sector a apenas $400 millones, una cifra que la Provincia decidió quintuplicar con recursos propios para garantizar insumos, infraestructura y funcionamiento. «Destruir las escuelas técnicas es sacrificar el presente y el futuro de nuestra industria; los países que se quedan sin industria se quedan sin progreso», sentenció ante una audiencia de docentes y alumnos.
La jugada política de Llaryora busca diferenciar el «modelo Córdoba» de la gestión de Javier Milei, a quien acusó de intentar repetir esquemas económicos que ya fracasaron en el pasado. Al entregar 415 netbooks del programa Tecno Presente, el gobernador reforzó su discurso en defensa de la educación pública como motor de ascenso social, desmarcándose de la visión mercantilista y advirtiendo que el silencio ante el desfinanciamiento nacional es «cómplice». Este movimiento se da en una semana clave, con la comunidad universitaria también en pie de guerra por el presupuesto.

Más historias
Guerra de relatos en la Unicameral: La oposición denuncia «parálisis» y el PJ habla de «mentiras»
Almuerzo en el Botánico: Bornoroni reactiva la agenda libertaria con Juez como invitado central
Recorte de $2,5 billones: El Gobierno Nacional oficializó fuertes ajustes en Salud y Educación