29 agosto, 2026

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Cambio de eje: el PJ usa el “efecto Carasso” para golpear a Juez y De Loredo

Tras semanas acorralado por el impacto institucional del femicidio de la adolescente Agostina Vega, el oficialismo reordenó el tablero y movió el eje del debate hacia los allanamientos al vocal del Tribunal de Cuentas. Se anticipa un durísimo cruce de bloques en la sesión de este miércoles.

El escenario político de la provincia de Córdoba ingresó en una fase de confrontación total y abierta. Luego de atravesar semanas complejas a la defensiva por el fuerte impacto institucional y mediático que provocó el crimen de Agostina Vega —la adolescente de 14 años hallada en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra—, el peronismo gobernante decidió pasar de contragolpe. La estrategia oficialista, que ya se conoce en los pasillos parlamentarios como el “efecto Carasso”, apunta a golpear las filas de la Unión Cívica Radical (UCR) y del juecismo explotando la investigación penal por presunta defraudación al PAMI que derivó en el allanamiento de la vivienda y del despacho oficial de Marcos Carasso dentro del Tribunal de Cuentas de la Provincia.

Hasta este quiebre, la oposición venía liderando la agenda pública descargando duras críticas contra la gestión en seguridad y exigiendo la destitución de los fiscales intervinientes, debido a los nexos políticos del principal sospechoso del femicidio, Claudio Barrelier, con segundas líneas del PJ y facciones de barrasbravas locales. Sin embargo, la conducción de Hacemos Unidos por Córdoba, encabezada por Facundo Torres, junto a legisladores aliados como Karina Bruno, optó por confrontar a sus adversarios denunciando una flagrante “doble vara” y acusándolos de hacer “carancheo político” con el dolor del crimen organizado mientras mantienen un sugestivo silencio frente a las sospechas de corrupción de sus propios dirigentes. Bruno elevó la apuesta al calificar a Carasso como el «Adorni cordobés» e impulsar un proyecto para exigir su apartamiento preventivo del órgano de control de las cuentas públicas.

Interna opositora y acusaciones de «embarrar la cancha» La embestida peronista no tardó en dejar expuestas las primeras fisuras en el frente opositor. Declaraciones del referente radical Rodrigo de Loredo, donde tomó una marcada distancia al sentenciar que Carasso es un «empleado de Luis Juez» y que «tendrá que explicar las cosas», cayeron con extrema frialdad dentro del juecismo. Frente a este frente de tormenta, el jefe de la bancada de la UCR en la Unicameral, Matías Gvozdenovic, intentó abroquelar a la tropa durante una recorrida por los comités capitalinos y acusó formalmente al oficialismo de desplegar maniobras de distracción judicial. “El peronismo está acorralado por su propia impericia y eso hace que estén dispuestos a todo. Van a salir con todo a mentir y a carpetear a quien sea usando a la Justicia y a la prensa amiga», fustigó con dureza el legislador deloredista.

Para la tarde de este miércoles, el recinto legislativo se perfila como un ring de alto voltaje donde el peronismo buscará imponer sobre tablas cuatro resoluciones destinadas a auditar el alcance del escándalo del PAMI en el Tribunal de Cuentas. Por su parte, la UCR y el Frente Cívico aceptarían habilitar el debate, pero preparan una fuerte contrarreplica enfocada en cuestionar los desgastes institucionales tras 27 años de hegemonía justicialista en el poder provincial.