La Plaza de la Música fue el escenario de una celebración excepcional donde Abel Pintos festejó sus 30 años junto a la música.
Ante una audiencia que desafió la neblina y el frío de la capital, el artista brindó un espectáculo de tres horas con un repertorio de 31 canciones que recorrieron su evolución desde el folklore hasta el pop melódico. El evento se destacó por una puesta en escena de alta tecnología con pantallas LED de última generación y un diseño sonoro que permitió apreciar la vigencia vocal del cantante en cada una de sus etapas profesionales.
Durante la velada, Pintos subrayó el rol fundamental de Córdoba en la construcción de su carrera, recordando sus inicios en el Festival de Cosquín como el punto de partida de su vínculo con el público nacional. El concierto alternó bloques de intimidad acústica junto a su hermano Ariel con segmentos de gran despliegue rítmico, incluyendo una sorprendente versión del clásico «Jijiji» para el cierre.
La organización técnica del evento cumplió con los estándares de seguridad y flujo de público, permitiendo que la jornada se desarrollara sin incidentes en un clima de absoluta profesionalidad. Este aniversario reafirma al intérprete como una de las figuras más consolidadas y convocantes de la industria cultural argentina.

Más historias
Masiva convocatoria en la cuarta Marcha Federal Universitaria
La comunidad universitaria prepara una marcha histórica contra el ajuste nacional
Siniestro en barrio Autódromo: Un joven herido tras el incendio de un local comercial