De acuerdo con el relevamiento de la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom), la actividad minorista por la celebración registró una baja del 1,1% frente al año pasado. El uso masivo de la tarjeta de crédito y la búsqueda de artículos útiles sostuvieron un consumo que acumula tres períodos consecutivos en terreno negativo.
El termómetro del consumo minorista en la provincia de Córdoba volvió a entregar un diagnóstico de cautela y bolsillos medidos. Durante el último fin de semana, las ventas vinculadas a la celebración del Día del Padre registraron una disminución del 1,1% en comparación con la misma fecha del año anterior. Los datos, relevados de manera conjunta por la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom) y su red de cámaras y centros comerciales del interior, marcan el tercer período consecutivo de retroceso para esta festividad, consolidando una tendencia de retracción que el comercio local intenta capear con promociones agresivas y opciones de financiamiento.
A pesar del indicador negativo, desde el sector comercial observan con moderado optimismo una desaceleración en el ritmo de la caída, teniendo en cuenta que en la edición de 2025 el desplome había alcanzado el 2% interanual. El presidente de Fedecom, Fausto Brandolin, señaló que el resultado final refleja un escenario de mayor estabilidad respecto a las fuertes turbulencias de los meses previos. Las estrategias de las marcas locales, sumadas a los planes de cuotas, operaron como un dique de contención para evitar un derrumbe mayor, logrando sostener un volumen de transacciones similar al del año pasado, aunque todavía sin dar señales claras de una reactivación genuina de la demanda.
El comportamiento del público cordobés mostró un perfil marcadamente racional y selectivo, lo que generó un mapa de resultados muy heterogéneo según cada sector. El consumidor priorizó los obsequios percibidos como de mayor utilidad cotidiana o de valor duradero. Esta tendencia explica los incrementos registrados en los rubros de vinos y licores, que lideraron las subas con un repunte del 10,5%, seguidos por herramientas y artículos de ferretería con un 8,3%, y el sector de librería con un avance del 6,8%. También mostraron números positivos, aunque más modestos, los artículos para el hogar y los accesorios tecnológicos vinculados a la computación y telefonía celular.
En la vereda opuesta, los rubros tradicionalmente asociados a los regalos paternos sufrieron las mayores pérdidas del fin de semana. Los artículos deportivos y de recreación encabezaron las bajas con un retroceso del 7,6%, acompañados de cerca por calzado y marroquinería que cayó un 7,4%. La gastronomía y los restaurantes también sintieron el impacto de las restricciones presupuestarias familiares con una baja del 6,2%, mientras que perfumería e indumentaria completaron el lote de los sectores golpeados. El ticket promedio de compra en la provincia se ubicó en torno a los $65.000, reflejando además una dependencia absoluta del financiamiento bancario, ya que siete de cada diez operaciones comerciales se resolvieron a través del uso de la tarjeta de crédito.

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