29 agosto, 2026

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Persianas abajo: el Centro de Almaceneros advierte que la crisis ya provoca el cierre de comercios históricos en Córdoba

Pese a la desaceleración de la inflación, el consumo interno no reacciona y las ventas minoristas acumulan un desplome del 8,8% en el año. Desde el sector alertan que casi el 88% de las familias cordobesas debe financiar la compra de alimentos para poder comer.

La recesión económica cala cada vez más hondo en el entramado comercial de la provincia y empieza a llevarse puestas a marcas con décadas de arraigo familiar. El director general del Centro de Almaceneros de Córdoba, Germán Romero, trazó un panorama alarmante al confirmar que las ventas minoristas en volumen acumulan una caída del 8,8% en lo que va de 2026. Aunque mayo registró la inflación más baja del año en la provincia con un 2,4%, el referente mercantil advirtió que la desaceleración de precios no se traduce en reactivación porque el poder adquisitivo quedó pulverizado. Esta falta de horizontes provocó un cambio drástico y doloroso en las calles: “Hoy los comercios que comienzan a cerrar sus puertas son comercios con trayectoria de 20 o 30 años”. En contrapartida, los nuevos locales que abren suelen ser intentos desesperados de personas que fueron despedidas y usan su indemnización para subsistir.

El informe de la entidad arrojó datos dramáticos sobre las estrategias de supervivencia que aplican los cordobeses a la hora de pasar por la caja. El relevamiento constató que un contundente 87,5% de las familias debió recurrir a algún mecanismo de financiamiento para comprar alimentos básicos, repartiéndose las operaciones entre el endeudamiento con tarjetas de crédito y el regreso del tradicional «fiado» en los almacenes de barrio. La soga financiera ya empezó a cortarse: el 37% de los hogares reconoció que entró en morosidad, ya que no pudo pagar el resumen de la tarjeta o apenas llegó a cubrir el pago mínimo.

Finalmente, la radiografía social del Centro de Almaceneros expuso indicadores críticos de vulnerabilidad alimentaria en la provincia. Durante el último mes, el 21,4% de los hogares cordobeses se vio obligado a pedir ayuda económica o bolsones de comida a sus círculos cercanos o asistencia social para subsistir. En sintonía, un 21,8% de las familias admitió haberse quedado sin alimentos en su mesa en algún momento del mes por falta de recursos. De cara al corto plazo, desde el sector anticipan que la inflación se amesetará y que será muy difícil perforar el piso del 2% mensual durante el invierno.