Los allanamientos a la vivienda del exjefe de la UCR y a las oficinas del Tribunal de Cuentas generaron un inmediato sismo político. Legisladores y referentes de la estructura centenaria marcaron una tajante distancia de la figura de Marcos Carasso y señalaron que «trabaja para el Frente Cívico» de Luis Juez.
La onda expansiva provocada por los recientes procedimientos judiciales vinculados a la denominada «causa PAMI» terminó por dinamitar las ya desgastadas relaciones internas dentro del frente opositor en la provincia de Córdoba. Diversos referentes y máximas autoridades de la Unión Cívica Radical (UCR) cordobesa salieron en tándem a marcar una drástica y absoluta distancia respecto a la figura de Marcos Carasso. El exintendente de General Cabrera y expresidente del Comité Provincia de la UCR —quien secundó a Luis Juez como candidato a vicegobernador en la contienda provincial del año 2023— quedó en el ojo de la tormenta tras ser imputado e investigado por una presunta defraudación millonaria a la obra social de los jubilados, sospechado de maniobras con sobrefacturaciones y prestaciones médicas falsas.
El cimbronazo institucional adquirió gravedad institucional extrema debido a que las órdenes de allanamiento dictadas por la Justicia no solo alcanzaron el domicilio particular de Carasso, sino que también irrumpieron en oficinas clave asociadas a su actual desempeño de funciones públicas como vocal dentro del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Córdoba. Ante el impacto de los operativos en un organismo encargado del control de los fondos del Estado, la dirigencia radical apuró una estrategia de aislamiento político sobre quien supiera liderar el partido, buscando encapsular el costo del escándalo lejos de los comités de la UCR y empujándolo hacia la estructura de sus aliados locales.
El legislador provincial Matías Gvozdenovic fijó una postura tajante en declaraciones, señalando que la responsabilidad por la falta de transparencia es estrictamente personal: «Que Carasso trabaje en política no está mal, está mal cuando no podés dar respuesta o cuando tenés situaciones de irregularidad». Acto seguido, el parlamentario se encargó de aclarar que el presente político del investigado no guarda nexos con el radicalismo tradicional: «A Carasso le dio trabajo el Frente Cívico y trabaja para ellos, no sé qué hace y no tengo relación con él». En la misma sintonía se pronunció el referente nacional y aspirante a la gobernación, Rodrigo de Loredo, quien al ser consultado en La Voz por la situación penal de quien fuera su antiguo aliado de fórmula, cortó de cuajo cualquier vinculación con el centenario partido y arrojó la responsabilidad política al líder del Frente Cívico: «A eso lo debe explicar Juez».

Más historias
Rumbo a 2027: el cordobesismo despliega millonaria inversión en la capital alterna
Reforma política en el Senado: Patricia Bullrich anunció que el oficialismo reactivará el debate en 15 días
Estrategia electoral: Luis Juez lanzará una batería de denuncias judiciales para sostener su candidatura