La municipalidad de Villa Allende ha puesto en marcha un ambicioso plan de seguridad que consiste en la colocación de portones para el cierre selectivo de calles públicas durante el horario nocturno. Esta medida, pionera en el territorio nacional, busca transformar la dinámica de los barrios abiertos de la localidad, otorgando a los residentes un mayor control sobre el tránsito vehicular en horas de descanso.
La implementación de este sistema de cerramientos es el resultado de un trabajo conjunto entre el Ejecutivo municipal y los centros vecinales, en un intento por blindar sectores específicos frente al avance de la criminalidad. Las estructuras metálicas, que funcionan bajo un protocolo de apertura digital, se mantendrán operativas desde las 22:00 hasta las 06:00. El municipio enfatizó que la medida no constituye una privatización de la calle, sino una restricción temporal regulada por el Concejo Deliberante.
La noticia ha captado la atención de diversas administraciones municipales del interior cordobés que analizan la viabilidad de replicar el modelo. No obstante, se mantienen activos los canales de consulta para evaluar el impacto en la logística de servicios básicos y la circulación de personal de salud y fuerzas de seguridad.
Esta resolución marca un punto de inflexión en las políticas de seguridad ciudadana de la provincia, priorizando la protección del entorno barrial mediante barreras físicas.

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