Tras veinticinco años de espera, Belgrano celebró una victoria épica en la máxima categoría gracias al gol de Metilli, en un clásico que finalizó de forma insólita con arqueros improvisados.
El Pirata venció a la T en un estadio colmado únicamente por público albiazul. El duelo fue sumamente accidentado, finalizando con tres futbolistas expulsados y un trámite cargado de tensión competitiva.
La clave del triunfo visitante radicó en la solidez defensiva y la efectividad oportuna en el área rival. El arquero Thiago Cardozo resultó fundamental al desactivar pelotas de gol críticas, mientras que Lucas Passerini se convirtió en el faro ofensivo que asistió con jerarquía para el único grito de la tarde, antes de ver la tarjeta roja por un altercado.
Por el contrario, el equipo de Carlos Tevez careció de la fluidez necesaria para vulnerar el cerrojo propuesto por su oponente. A pesar del apoyo masivo de su parcialidad, la falta de precisión en los metros finales y la pérdida de serenidad tras las expulsiones de Maidana y Herrera sentenciaron una derrota dolorosa que frena sus aspiraciones en el torneo doméstico.
Esta victoria representa un hito estadístico para Belgrano, que no festejaba oficialmente ante su eterno rival en Primera desde el año 2001. El resultado lo posiciona favorablemente entre los mejores del certamen, mientras que para el Matador significa una oportunidad perdida de revalidar su localía en un marco multitudinario destacando el carácter del plantel.

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