El Presidente oficializó el desembarco del dirigente del PRO tras la renuncia de Manuel Adorni, cercado por un escándalo con su declaración jurada y la inminencia de una moción de censura. Con este movimiento, el Ejecutivo busca una figura con mayor volumen de negociación para reactivar reformas clave paralizadas en el Senado.
El gobierno del presidente Javier Milei concretó un fuerte viraje en su diseño político con el objetivo de contener la crisis institucional y legislativa más aguda desde su asunción. A través de sus canales oficiales, el mandatario confirmó la designación de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete de Ministros, un movimiento estratégico que sella una alianza de gestión más orgánica con los sectores dialoguistas del PRO. El arribo del exvicejefe de Gobierno porteño busca aportar volumen político y capacidad de articulación parlamentaria a un esquema gubernamental que se encontraba virtualmente paralizado por el asedio opositor.
La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete —tras apenas 110 días en el cargo— se precipitó por el desgaste acumulado en el Parlamento y un frente judicial interno insostenible. El quiebre definitivo se produjo luego de que se detectaran irregularidades severas en sus declaraciones juradas patrimoniales, donde el ahora exfuncionario admitió haber omitido declarar una cifra cercana al medio millón de dólares supuestamente vinculada a inversiones en activos criptográficos. La revelación unificó a los bloques opositores y a parte de las bancadas aliadas, arrastrando a Adorni al borde de una inédita moción de censura legislativa (mecanismo constitucional que no se activaba desde la reforma de 1994), lo que forzó su dimisión inmediata.
La vacancia y el escándalo habían obturado por completo la agenda de reformas de La Libertad Avanza en el Senado. Iniciativas de fuerte impacto institucional promovidas por el Ejecutivo, tales como la reforma electoral para la eliminación de las PASO, la denominada Ley Hojarasca y el tratamiento del pliego judicial del camarista Víctor Pesino, permanecían congeladas ante la negativa de los bloques a dar cuórum mientras no se resolviera la situación del jefe de ministros. La parálisis había generado cortocircuitos incluso en el seno oficialista, donde espadas legislativas como Patricia Bullrich reclamaban un funcionamiento «hiperactivo» de las cámaras para convalidar el rumbo de la gestión.
Con la incorporación de Santilli, el oficialismo ensaya una fisonomía de gobierno más tradicional y dialoguista, apostando por un dirigente con probado recorrido en la negociación territorial y legislativa. «Asumo el desafío más importante de mi vida con el compromiso de seguir trabajando para que este Gobierno siga haciendo historia», manifestó el flamante funcionario al asumir la conducción del funcionariado, remarcando que priorizará una dinámica de construcción colectiva. De acuerdo con lo informado por la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, el acto formal de jura y toma de posesión del cargo se desarrollará este martes a las 16:00 en el Salón Blanco de la Casa Rosada.

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