De acuerdo con el informe técnico de la Universidad Nacional de Córdoba, el aparato productivo local revirtió dos trimestres consecutivos de caída. El repunte de la molienda de maní, el consumo de combustibles y la obra pública compensaron el rezago de los patentamientos automotores en un proceso de estabilización moderada.
La economía de la provincia de Córdoba logró quebrar la inercia recesiva que había condicionado su desempeño durante la segunda mitad del año pasado. Según la segunda edición del Informe Técnico de la Economía de Córdoba, elaborado por el Instituto de Economía y Finanzas de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNC, el Índice de Actividad Económica de Córdoba anotó un incremento del 0,56% en el primer trimestre de 2026 respecto a los tres meses previos. La medición interrumpió dos trimestres consecutivos de contracción y marcó un piso de estabilización, aunque el reporte académico advierte que la velocidad de la expansión se mantiene en niveles modestos.
El análisis de los economistas Tiago Bruno y Gonzalo Martín Díaz Mac William detalla que la variación interanual de la actividad se ubicó en un 1,64%. Si bien el número ratifica el signo positivo frente al arranque de 2025, el dato expone una fuerte desaceleración en comparación con las tasas de crecimiento cercanas al 7,75% que la provincia exhibía a mediados del año pasado. La recuperación actual se caracteriza por una marcada disparidad sectorial, donde el empuje de los complejos agroindustriales y energéticos logra compensar el menor dinamismo del mercado interno.
Hacia el interior de las variables relevadas por la casa de altos estudios, la industrialización del maní operó como el principal vector de crecimiento al registrar un salto del 12,86% trimestral y un avance interanual del 44,27%, recuperándose de la fuerte volatilidad sufrida al cierre del ciclo previo. En la misma línea, el consumo de hidrocarburos líquidos experimentó una mejora del 5,05% trimestral, reflejando un mayor movimiento logístico. Por su parte, los despachos de cemento Portland —termómetro directo de la inversión pública y privada en la construcción— revirtieron su parálisis previa con un alza del 2,60% en comparación con el último trimestre de 2025.
La contracara del informe radica en los sectores dependientes de la demanda interna de bienes durables. El patentamiento de vehículos cero kilómetro volvió a exhibir un signo negativo al caer un 2,52% trimestral, aunque los investigadores destacaron que el descenso resultó significativamente menor al desplome del 11,96% reportado en la medición anterior. Asimismo, la molienda de soja de la campaña actual consolidó una mejora del 3,13% frente al ciclo previo y un rebote del 77,37% respecto a los registros históricos de la sequía de 2023, sustentada principalmente en la normalización de la oferta de granos y la estabilización de los precios internacionales de los subproductos.

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